La Crioterapia
La crioterapia consiste en la directa aplicación de frío sobre la piel, que destruye el tejido de una zona localizada de forma eficaz y controlada. Produce una destrucción celular, al congelarse el tejido de manera rápida y descongelarse lentamente. Es recomendable tener un cuidado extremo sobre la piel, ya que dado a la baja temperatura del frío, ésta podría quemarse.
El tratamiento puede aplicarse de diferentes maneras; por medio de bolsas de hielo, compresas frías, baños y chorros fríos, envolturas, cámara fría, aplicación de nieve carbónica o inmersión en agua con hielo, con torunda de algodón (aplicar directamente en la lesión), con pulverización (técnica más empleada, cómoda y efectiva) o la aplicación con pinza (cuando la ésta está congelada, se aplica directamente sobre la parte dañada).
La crioterapia se constituye un gran analgésico o antinflamatorio apto para combatir infecciones o traumatismos. Además disminuye la tumefacción y el dolor en inflamaciones. En cambio, las personas con problemas de hipersensibilidad al frío, problemas vasculares, diabetes, síndrome de Raynaud, urticaria al frío, crioglobulemia, hemoglobulinuria, enfermedades cardiovasculares graves y enfermedades renales y viscerales no podrán ser tratadas bajo esta terapia.
Fuente: SalutemPass.com

